Electroestimulación Deportiva

Electroestimulación Deportiva

Próximos eventos de nuestro Club de Boxeo en Barcelona

[add_eventon_list number_of_months=”2″ ]

 

A día de hoy todo el mundo ha visto alguna vez un aparato de electroestimulación, ya sea porque lo ha utilizado en la consulta del fisioterapeuta, Personal Trainer o porque lo ha visto anunciado en televisión (ojo, que no son los mismos aparatos, pero sí el mismo concepto).

Hoy comenzaremos con unos conceptos básicos sobre la electroestimulación.

electro

¿Qué es la electroestimulación?

La electroestimulación muscular consiste en el uso de un dispositivo electrónico que genera impulsos eléctricos y que hace que se contraigan los músculos. El impulso eléctrico generado por el dispositivo llega hasta el músculo a través de cables (o, gracias a recientes avances, de forma inalámbrica) unidos a unos electrodos.

La contracción del músculo que genera el dispositivo es análoga a la que esa misma persona realizaría con una contracción voluntaria, es decir, a través de su sistema nervioso.

Debido a esto, la electroestimulación se ha utilizado tradicionalmente por profesionales de la salud para recuperación de lesiones o mantenimiento de la masa muscular en situaciones en las que no es posible el entrenamiento.

¿Cómo funciona la electroestimulación?

Como hemos dicho, el dispositivo de electroestimulación genera un impulso eléctrico que llega hasta los electrodos colocados en el sujeto. El nervio es capaz de traducir este impulso eléctrico en una contracción de las fibras a ejercitar.

Una de las cosas más importantes cuando trabajamos con electroestimulación es saber exactamente dónde colocar los electrodos. El impulso eléctrico estimula directamente el nervio motor, que es el encargado de llevar al músculo la orden del movimiento.

En una contracción voluntaria, el cerebro es el que emite esa orden de movimiento, que viaja a través de nuestro sistema nervioso llegando al nervio motor, y éste da la orden al músculo. Utilizando la electroestimulación, la orden no parte de nuestro cerebro y se ahorra ese viaje, llegando directamente al nervio motor y ordenando el movimiento.

¿Puede utilizarla todo el mundo?

Actualmente la electroestimulación ha visto crecer de forma exponencial su público gracias a su aplicación médica, en el deporte o en el mundo de la estética.

Como todo, la electroestimulación tiene algunas contraindicaciones, bastante lógicas por otra parte: no pueden usarla personas con marcapasos, con episodios de epilepsia, arritmias, trombosis… Guiándonos por el sentido común entenderemos todos los casos.

Personalmente, añadiría que es importante utilizar la electroestimulación siempre guiados o con un profesional: esto está claro en el caso de su uso para rehabilitación o electroestimulación deportiva, pero no lo veo tan extendido cuando se trata de electroestimulación estética. Es importante saber cómo trabajar con impulsos eléctricos para minimizar riesgos y maximizar resultados.

La electroestimulación debe ser un complemento del entrenamiento, y no un sustitutivo.

 

El tema de la electroestimulación es como el de las cremas o cualquier otro aparato de fitness casero que anuncien por la televisión: ¿funciona? Sí, claro que funciona ¿Pero funciona por sí solo? Rotundamente no.

 

Lo ideal es utilizarlo como complemento a nuestro entrenamiento habitual.

 

Si os fijáis, en todos los productos de este tipo que suelen venderse, en algún lugar del empaquetado o de las instrucciones aparece (o debería aparecer) la frase: “el uso de este producto debe estar acompañado por una vida activa y una alimentación sana”.De otro modo no veremos resultados.

 

La electroestimulación no es una excepción a esta regla: tanto los aparatos para fines estéticos como los especialmente diseñados para uso deportivo deben ser una ayuda para el entrenamiento, pero en ningún caso sustituyen al trabajo que realicemos en el gimnasio. Los milagros no existen: sudar la camiseta es necesario y aún más llevar una correcta alimentación.

 

Pero un electroestimulador en buenas manos sí puede ayudar a alcanzar nuestros objetivos: su uso nos ayudará a maximizar resultados, ya sea en una rutina de aumento de fuerza, tonificación o pérdida de grasa.

 

Podemos utilizarlo durante el ejercicio (bajo la supervisión de un profesional) o después del mismo como medio de recuperación.

 

Personalmente, cuando siento las piernas muy cargadas después de una sesión intensa me viene de lujo el programa de recuperación activa con electroestimulación.

 

Yo lo compre para recuperar lesiones pero rápido vi que puede ser un poderoso aliado para optimizar nuestro rendimiento.

 

El problema es a mi modo de ver el tiempo, debes organizarte muy bien y tener una buena planificación para poder aprovechar al máximo sus capacidades.

Hay muchos complementos al entrenamiento y por falta de tiempo no se pueden realizar todos, el día solo tiene 24 h y 8 son para dormir!!!

Se trata de ir probando y quedarnos con el mejor se ajuste o dependiendo del momento en el que nos encontremos elegir uno u otro.

Saludos a tod@s y que tengan un buen entreno!!!

Oriol Peña

Sin comentarios

Publicar un comentario